Mié. Oct 27th, 2021

 Efectivos de la policía de Baja California recibieron el pasado 9 de agosto una llamada a las 7:27 de la mañana. La voz al otro lado del teléfono era de un trabajador agrícola que, cerca del rancho El Descanso, ubicado en el kilómetro 55.4 de la carretera que une a Tijuana con Ensenada, se había topado con una trágica escena: los cuerpos de dos menores, un niño de 1 año y una niña de tres, con huellas de golpes y múltiples heridas producidas por un objeto punzocortante.

El atroz crimen ocurrió en el camino principal de El Descanso, frente al rancho Cardozo, cerca de Primo Tapia, donde más tarde los efectivos de la fiscalía especializada encontraron en una área de maleza lagos hemáticos (charcos de sangre) y una estaca cubierta con el mismo fluido. El médico legista de la Fiscalía General de Justicia del Estado determinó que el menor masculino presentaba escoriaciones (raspones) en rostro y brazos, así como 17 lesiones (puñaladas) por instrumento punzocortante a la altura del tórax. La menor también tenía escoriaciones en el rostro y los brazos, así como 12 lesiones por instrumento punzocortante.

El fiscal central de Baja California, Hiram Sánchez Zamora, informó este martes en conferencia de prensa que los elementos de la agencia estatal de investigaciones que acudieron a la escena del crimen habían determinado que el responsable había sido el padre de los menores, identificado como Matthew Taylor, de 40 años y de nacionalidad estadounidense.

El hombre que descubrió los cadáveres declaró en una entrevista para Fox News que sintió mucho miedo, tristeza e incluso soltó algunas lágrimas por los pequeños.

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